Es hora de salir a la calle

(Charla de formación impartida por las cofrades Maricarmen Villares, Susi Pantin y Begoña García el pasado sábado día 19 de octubre.)

1- SER COFRADE MERCEDARIO

mercedarioSer cofrade mercedario significa mantener el carisma de Pedro Nolasco que fundó una orden dentro de la que se constituyen diversos grupos de congregaciones religiosas y de asociaciones laicales que forman la familia mercedaria, de la que nosotros formamos parte y que esta vinculada por una tradición común y un compromiso de liberación a favor de los cautivos que parten de la experiencia de Dios como Merced. Merced que significa regalo, don, es decir, aquello que se ofrece gratuitamente, a favor de los humanos, a fin de que puedan ser y vivir en libertad y plenitud.

Merced significa también gracia, y la gracia (ese regalo, esa gratuidad) de Dios es la que Jesús reveló a los hombres, por eso decimos que fue Redentor Universal: experto en opresiones y el primer mercedario, principio de libertad.

Nuestro centro y modelo como cofrades es Cristo Redentor que se hace merced, en su línea han querido actuar los primeros mercedarios y mercedarias y en esa línea seguimos queriendo actuar nosotros, siendo hombres o mujeres de merced, viviendo para la libertad de los demás, conforme al modelo de Jesús.

Para la reflexión:

  • ¿Seguimos como modelo de merced a Cristo Redentor, somos también regalo y gratitud?
  • ¿Podemos reconocer en los demás ese regalo y esa gratitud?
  • ¿Podríamos como Jesús llegar a ser expertos en opresiones?

2- LA MERCED, REGALO DE MARIA

Los mercedarios y mercedarias no reciben el nombre de su fundador, no se llaman “nolasquinos” (como los dominicos de Sto. domingo de Guzmán o los franciscanos de San Francisco de Asís). Es de María de donde la familia mercedaria recibe su nombre y es quien le da sentido.

Hablar de Merced tampoco es referirse a un lugar o un santuario (como Fátima, Guadalupe o Chamorro) sino que es más bien un título teológico. María de la Merced se une a Dios en la tarea de libertad. Por eso la llamamos co-redentora, María colabora con Jesús en la redención. Ella sufre con sus hijos cautivos e impulsa un movimiento de libertad con Pedro Nolasco.

Así, María nos impulsa a los cofrades de la Merced a hacernos redención en el mundo de hoy. Ella nos transmite ese impulso igual que lo hizo con los primeros mercedarios.

Para la reflexión:

  •  ¿Cómo vemos, sentimos o escuchamos este impulso que nos llega de María para ser Merced, ser redención?
  •  ¿Cómo respondemos a su impulso?

3- EL COFRADE MERCEDARIO TIENE QUE SALIR A LA CALLE.

El cofrade mercedario tiene que estar atento a los distintos cautiverios de la humanidad actual. Salimos a la calle en Semana Santa y también salimos a la calle en nuestro día a día, experimentando las opresiones de hoy y siendo conscientes de las nuestras propias para así poder hacernos merced, poder liberar.

La Merced no es simplemente un regalo para la iglesia, sino para la humanidad. Ser cofrade es hacerse libertad en el contexto más extenso del mundo en el que viven, en todos los lugares donde hay pobres y cautivos.

Ser cofrade de la Merced tiene que ser al mismo tiempo una acción personal y un compromiso conjunto: personal porque es algo que hemos decidido cada uno de nosotros y debemos tener en cuenta nuestras propias actitudes y aptitudes, y también compromiso conjunto realizado por los hermanos y hermanas cofrades como grupo unido al servicio de la libertad plena de los hombres.

Para la reflexión:

  • ¿ Me paro de vez en cuando a valorar mis actitudes personales? ¿Y mis aptitudes?
  • ¿Se puede vivir el ser cofrade de forma auténtica sin saber nada unos de otros hasta Semana Santa?
  • ¿Cómo vivo mi implicación en la Cofradía? ¿Es individual o colectiva?

* De “La Merced regalo de Dios” Colección Familia Mercedaria nº 1 por Xabier Pikaza.

Anuncios